miércoles, 1 de noviembre de 2023

EVALUACIÓN: DIAGNÓSTICA, FORMATIVA Y SUMATIVA

 

¿Qué Es La Evaluación Diagnóstica?

La evaluación diagnóstica permite a todos los interesados conocer en qué grado se domina determinado aprendizaje antes de iniciar el trabajo con él. Se realiza de manera previa al desarrollo de un proceso educativo, cualquiera que sea, con la intención de explorar los conocimientos que ya poseen los alumnos;  puede realizarse al inicio del ciclo escolar o de una situación o secuencia didáctica.

¿Qué Es La Evaluación Formativa?

La evaluación formativa orienta, a partir de los avances y las dificultades de los estudiantes durante el proceso de aprendizaje, las decisiones sobre la estrategia de enseñanza y los ajustes necesarios en esta con el fin de alcanzar las metas de aprendizaje. Se realiza para valorar el avance en los aprendizajes y mejorar la enseñanza y el aprendizaje. Su función es mejorar una intervención en un momento determinado, y en concreto, permite valorar si la planificación se está realizando de acuerdo con lo planeado.

Las modalidades de evaluación formativa que se emplean para regular el proceso de enseñanza y de aprendizaje son: interactiva (ocurren integradas al proceso de enseñanza); retroactiva (permiten crear oportunidades de aprendizaje después de realizar una medición puntual);  y proactiva (ayuda a hacer adaptaciones relacionadas con lo que se aprenderá en un futuro).

¿Qué Es La Evaluación Sumativa?

La evaluación sumativa suele aplicarse en procesos terminados, considerando múltiples factores, para asignar un valor numérico. Promueve que se obtenga un juicio global del grado de avance en el logro de los aprendizajes esperados de cada alumno, al concluir una secuencia didáctica o una situación didáctica. Se basa en la recolección de información acerca de los resultados de los alumnos, así como de los procesos, las estrategias y las actividades que ha utilizado el docente y le han permitido llegar a dichos resultados.


https://youtu.be/Vx1wi5DxdrQ

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EVALUAR?

La evaluación tiene como propósito determinar en qué medida se están cumpliendo las metas de calidad que se fijan en los estándares, asociadas a los aprendizajes que se espera logren los estudiantes a su paso por la escuela. Por tanto, la evaluación brinda retroalimentación a las instituciones educativas, a las entidades territoriales y al Ministerio de Educación Nacional, detectando fortalezas y debilidades, y valorando el impacto de los procesos educativos sobre el desarrollo de competencias básicas por parte de los estudiantes del país.


En este sentido, la evaluación es un instrumento para el mejoramiento que permite obtener información válida y confiable sobre las consecuencias de acciones específicas, para así optimizar los esfuerzos.

Los resultados de la evaluación son también un referente concreto para analizar el funcionamiento y los procesos internos de las instituciones, y así organizar y diferenciar el grado de participación y responsabilidad de distintos actores y sectores. Además, al ajustar los Planes de Mejoramiento a la luz de los resultados de la evaluación, las instituciones pueden revisar el currículo, el plan de estudios y las mismas prácticas de aula, siempre en pro del desarrollo de las competencias básicas.

Los resultados son entonces insumos fundamentales para tomar decisiones, fijar responsabilidades, establecer metas, definir criterios y determinar acciones que garanticen el avance en un proceso de mejoramiento coherente, pertinente y sostenible.

Adicionalmente, la información que proporciona la evaluación es necesaria para que la comunidad educativa analice comparativamente las instituciones con referentes locales, regionales y nacionales, lo que permite a su vez reflexionar sobre la pertinencia de los resultados
educativos en relación con el entorno.

ETAPAS HISTÓRICAS DE LA EVALUACIÓN EDUCATIVA



HISTORIA GENERAL DE LA EVALUACIÓN

Los humanos, por el hecho de serlo, estamos condenados a ser permanentes objetos y sujetos de evaluación. Continuamente estamos valorando todos y cada uno tiene acontecimientos o circunstancias que nos rodean (no podemos dejar de hacerlo) y, a su vez, continuamente estamos siendo valorados por los que nos rodean (“causamos impresiones” a todas las personas con las que interactuamos). Como es lógico esto tiene plena aplicación en el ámbito educativo. Los profesores se forjan impresiones de sus alumnos y, a su vez, los alumnos tienes sus ideas, con claras connotaciones valorativas, de todos y cada uno de sus profesores. Ambos emiten juicios valorativos sobre el currículo, las familias, las instituciones y los contextos en los que tiene lar el proceso de aprendizaje/enseñanza. Todo esto es irremediable y es lo que se denomina evaluación informal.

Podemos decir así, que la evaluación informal siempre ha existido y no así la evaluación formal, ya que es un claro producto de la investigación que se inició a finales del siglo XIX y que va a tener su apogeo a lo largo del siglo siguiente. Es por ello que dedicaremos este tema a ver la evolución histórica de la evaluación educativa, tratando de identificar las etapas más significativas.